En sus pocos más de 6 kilómetros de longitud , la pretérita actividad volcánica y la erosión han generado una costa variada en sus formas, de manera que los usos que se dan en la misma están determinados por el grado de accesibilidad a la misma. Los dos únicos barrios costeros del municipio se encuentran en sus límites oriental y ccidental: San Felipe, limítrofe con Moya y Caleta de Soria, junto a Gáldar. En su parte central se yerguen los acantilados del Mármol, espectacular farallón de más de 200 metros de altitud. Como principales zonas de baño están las piscinas naturales de Roque Prieto y la playa de San Felipe. |
|